No es lo mismo reservar una sala para una reunión interna que reservar una sala para entrevistar a un candidato.
En una entrevista, la persona que tienes delante está formándose una opinión de tu empresa en tiempo real, y esa opinión empieza mucho antes de que hagas la primera pregunta.
Este artículo va dirigido a los equipos de RRHH y a quienes lideran procesos de selección y necesitan un espacio que ayude durante la entrevista.
Una entrevista no es una reunión más
Cuando alguien entra a una entrevista de trabajo, está evaluando a la empresa tanto como la empresa lo está evaluando a él o ella. Y aunque parezca que lo que más pesa es el sueldo o el puesto, hay estudios que muestran otra cosa: una parte muy importante de la decisión final del candidato se juega en cómo se sintió durante el proceso de selección.
Según datos de LinkedIn recogidos en estudios sobre experiencia del candidato, el 83% de los candidatos afirma que una experiencia negativa en la entrevista puede cambiar por completo su percepción sobre un puesto o una empresa que antes le interesaba.
Eso significa que en un mercado donde el talento cualificado tiene opciones, esa decisión puede terminar siendo la de rechazar la oferta más adelante, aunque en la entrevista todo pareciera ir bien.
¿Puede el espacio influir? Aunque no sea determinante, el espacio puede hacer sentir más o menos cómodo a un candidato.
Una sala con eco, mal iluminada, con ruido de fondo o donde el entrevistador tiene que estar pendiente de si alguien va a entrar por error, no es un detalle menor. Y todo esto también es parte de la sensación e imagen que la persona se lleva a casa.
Lo que de verdad importa a la hora de elegir el espacio
Una responsable de selección de personal que trabaja habitualmente desde Inspira Workspaces Atocha nos comentaba algo que resume bastante bien esta necesidad:
«Antes hacíamos las entrevistas en cualquier sala libre que hubiera, sin pensarlo demasiado. Hasta que nos dimos cuenta de que hay candidatos que llegan nerviosos, y si encima la sala transmite desorden, empiezan la conversación ya en tensión. Ahora directamente para entrevistas individuales reservamos una sala pequeña, tranquila, con buena luz y donde no hay nadie pasando detrás del cristal. Cambia totalmente cómo fluye la charla, y se nota en cómo se despide la gente al final.»
Privacidad, primero para el candidato
Aunque muchas veces se piensa la privacidad como algo que protege a la empresa (para no hablar de condiciones salariales delante de terceros, por ejemplo), en una entrevista la privacidad protege sobre todo al candidato.
Nadie quiere que le pregunten por qué dejó su trabajo anterior, o hablar de su disponibilidad, en un espacio donde cualquier persona pueda escuchar de pasada. Una sala con puerta cerrada, sin cristaleras hacia zonas de paso o con la opción de aislar visualmente cuando haga falta, hace que esa parte de la conversación sea mucho más natural.
Una disposición que no intimide
La forma en que se colocan las sillas también comunica algo, aunque no se piense conscientemente en ello. Una mesa muy grande y formal, con el entrevistador claramente «al mando» desde un extremo, puede generar una distancia innecesaria.
La tendencia entre los reclutadores hoy es la de conseguir un clima cercano, por eso muchas empresas de RRHH prefieren hoy salas más pequeñas, con una mesa que permita una conversación más amena, casi como si fuera un café de trabajo, sobre todo en primeras entrevistas donde lo que se busca es conocer a la persona, no solo evaluar su currículum.
Tecnología, por si la entrevista es en remoto
Cada vez es más habitual que parte del proceso de selección se haga con el candidato en remoto, o que alguien de quienes entrevistan esté conectado desde otra ciudad. Si la conexión falla, o si el candidato tiene que repetir tres veces lo mismo porque no se le escucha bien, la primera impresión ya está dañada antes de empezar.
Contar con una sala donde la pantalla, la cámara y el micrófono estén probados de antemano evita ese tropiezo, que además resulta especialmente incómodo cuando quien está del otro lado es alguien a quien se quiere convencer de unirse al equipo.
Espacios según el tipo de entrevista
Cada entrevista de trabajo es diferente, y todas las entrevistas necesitan el mismo tipo de espacio.
Para las entrevistas individuales, por ejemplo, un despacho tranquilo y privado que se pueda reservar por horas suele ser suficiente. En definitiva, una entrevista individual es como una conversación, y para eso un entorno que se vea cercano es ideal.
En cambio, para una entrevista grupal, es diferente. Hace falta más espacio, una mesa cómoda y una disposición que permita que todos puedan participar. Muchos entrevistadores prefieren un formato escuela, otros optan por un formato solamente con sillas en círculo donde poder hacer también actividades.
Por eso, a la hora de organizar una entrevista, también conviene pensar en dónde se va a realizar.
Una persona → un despacho pequeño
Varias personas → sala de reuniones
Pequeños detalles que facilitan el día
Agua sobre la mesa, un lugar donde el candidato pueda dejar el abrigo o la mochila sin que le estorbe, y una zona de espera cómoda antes de entrar son detalles que parecen menores pero que se notan, sobre todo cuando se hacen varias entrevistas seguidas el mismo día.
Y hay algo más: la puntualidad. Si la sala está lista con antelación, no hay que improvisar buscando dónde sentar a la siguiente persona mientras la anterior todavía está terminando de despedirse.
Una sala en Atocha pensada para procesos de selección
En Inspira Workspaces Atocha contamos con espacios adecuados para este tipo de encuentro: despachos por horas, salas de reuniones de distintos tamaños, con buena luz natural, tecnología revisada antes de cada uso y una ubicación muy accesible tanto para candidatos que vienen desde otras zonas de Madrid como para quienes llegan en tren de fuera de la ciudad.
Ideal para equipos de RRHH que hacen procesos de selección de forma puntual y no necesitan (ni quieren) mantener una sala fija todo el año solo para esto.
Si tu equipo necesita un espacio así para las próximas entrevistas, escríbenos y te mostramos las opciones disponibles en Atocha.
Escrito y verificado por Silvia Donelli. Comunicación, creación de contenidos y redes sociales.
21 de septiembre de 2026
FAQs
¿Qué características debe tener una sala para hacer una entrevista de trabajo?
Antes que nada, privacidad y tranquilidad: una sala pequeña, con buena luz y sin nadie pasando detrás del cristal cambia totalmente cómo fluye la conversación, tal y como señala en el artículo una responsable de selección que trabaja habitualmente en salas de este tipo. A eso se suman detalles que parecen menores pero se notan, como tener agua sobre la mesa o un sitio donde dejar el abrigo sin que estorbe
¿Por qué es importante la privacidad en una entrevista de trabajo?
Porque protege sobre todo al candidato, no a la empresa. Si un candidato intuye que alguien puede escuchar externo, por lo general tiende a dar respuestas más cortas y menos naturales. Una puerta cerrada y un ambiente adecuado hacen que esa parte de la conversación fluya con más sinceridad.
¿Cómo debe colocarse la mesa y las sillas en una entrevista de trabajo?
Depende del tipo de entrevista, pero por lo general un espacio con una mesa muy grande y formal, con el entrevistador en un extremo, genera una distancia innecesaria. Por eso muchas empresas de RRHH prefieren salas más pequeñas y disposiciones más cercanas.
¿Qué tipo de sala necesito para una entrevista individual y para una grupal?
Para una entrevista individual, un despacho pequeño y tranquilo suele ser suficiente, ya que se busca una conversación cercana. Para una entrevista grupal, en cambio, hace falta más espacio y una disposición que permita que todos participen, ya sea en formato escuela o en círculo.
¿Cómo elegir un espacio para hacer entrevistas de trabajo?
Lo esencial es que combine privacidad, buena disposición de mesa y sillas, y tecnología revisada de antemano si parte del proceso es en remoto. También ayuda pensar en la logística del día: que la sala esté lista con antelación, ayuda a la organización y evita tener que improvisar.













